me requete-equivoque...


Hace 4 años recibí un dinero que, aunque no era muchísimo, sí era una cantidad que me daba para invertir en un negocio nuevo. Y me dio muchísima curiosidad descubrir la condición que me puse para hacer esa inversión.

✅ Que el negocio vendiera productos físicos.

Ahí fue donde comenzó mi sospecha de que yo estaba extrañando algo, aunque todavía no era 100% consciente de qué era exactamente. Luego de eso comencé a buscar en qué opciones podía invertir.

🔆La primera fue un negocio que ya existía y cuyos productos a mí particularmente me encantaban. Las propietarias todavía no estaban en su punto de equilibrio y yo sabía que ese era el momento perfecto para que aceptaran inversión.

Pero ellas sintieron miedo de que yo perdiera mi dinero y me dijeron que no.

Lo curioso es que dos años después esa misma empresa empezó a vender en Nueva York… y yo hoy no soy parte de sus propietarias.

Ouch por mí.

🔆La segunda opción fue investigar para crear una marca de velas energéticas que serían distribuidas desde Medellín. La idea era que una prima manejara toda esa parte logística mientras otra empresa maquilaba las velas.

Pero los números no me daban mucho.

Después entendí algo que aprendí en una masterclass de Sara Blakely, la fundadora de Spanx: para que un producto físico realmente pueda escalar, el margen de ganancia tiene que ser alto. Ella hablaba de mínimo un 60%.

Y bueno después de no encontrar opciones en ese momento el vacío que tenía de no tener ese contacto humano seguía en mi, entonces me puse a diseñar mis sistema solar de ingresos, un invento que había escuchado de una Canadiense que a su vez lo había escuchado de Martha Stewart.

Algo así se veía mi sistema solar de ingresos soñado hace 4 años:

Y si quieres que trabajemos juntas y creemos el tuyo, me escribes por WhatsApp y podemos separar una llamada de 20 minutos completamente gratis.

Y si sientes miedo de que vaya a venderte algo en la llamada…desde ya te libero de ese misterio: sí lo haré 😌

Sigamos.

Con el tiempo fui dándome cuenta de algo:
muchas de las formas de ingreso que más extrañaba tenían algo en común…

el contacto humano.

Y ahí entendí que ese era el punto clave que me estaba haciendo falta.

Entonces aquí viene en qué me requete-equivoqué:

#1
Debí insistir más a esa empresa que hoy vende en Nueva York. Yo intuía su éxito.

#2
Debí haber iniciado el negocio de velas simplemente subiendo el precio de cada una. Medellín ya tenía un auge y grandes negocios se crean desde allí

#3
Me requete-equivoqué en demorarme en retomar activamente mis sesiones 1 a 1.

Porque hay algo que yo no quería aceptar: a mí me encantan las sesiones uno a uno.

Ese contacto humano.Escuchar sus historias.Conocer sus negocios. Compartir con emprendedoras que son lo máximo del mundo mundial.

Eso es de gente afortunada. Así me siento yo.

Hoy tengo dos espacios 1 a 1:

🔆 Uno para estilos de vida donde se despierte la magia de lo cotidiano y se aprenda a perseguir eso de:
“esto no es vida… esto es un vidón”.

🔆 Y el otro es una intervención de ventas.

Todo esto lo hablamos por WhatsApp.

Y sabes qué…
He pensado también abrir un grupo gratuito allí.

¿Te unirías si lo abro?

Abrazos,
Melissa


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Melissa Manco

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